Diseñe con precaución

Lo que el diseño puede aportar para evitar o reducir los accidentes de tránsito.

«Nadie muere de diseño», dice una (tan instalada como polémica) frase. Las muertes en accidentes de tránsito demuestran en muchos casos lo contrario. El diseñador, por lo tanto, puede contribuir activamente en su prevención. Según la organización no gubernamental «Luchemos por la Vida», sólo en el año 2011 la cantidad de muertos por accidentes viales en Argentina alcanzó la cifra de 7500. Esto sumado a las millonarias pérdidas económicas que generan al Estado. Si bien confluyen diversos factores —falta de mantenimiento de rutas, caminos y señales, errores humanos, fallas mecánicas—, muchas causas pueden ser atacadas mediante: campañas de bien público, optimización de señales o integrando grupos interdisciplinarios que aborden estas cuestiones.

Buenas señales
En las rutas argentinas las señales viales presentan diversos problemas. Entre ellos: mala ubicación de carteles —un caso crítico es el de las rotondas, cuyos carteles recién son percibidos por el conductor cuando ya se encuentra dentro, y no antes— y la baja legibilidad a distancia. «Chaco señal», es una familia tipográfica diseñada por Rubén Fontana para mejorar esas falencias. Su diseño surgió —como se explica en su memoria descriptiva— de observar «las deficiencias técnicas y tipográficas que manifiestan los sistemas de señales viales de Latinoamérica», fruto de un amplio relevamiento de rutas y señales de varios países: EEUU, Francia, España y Alemania, entre otros. Sus características formales responden —prestando particular atención al diseño de los números— a tests de legibilidad y visibilidad a distancia, contemplando además condiciones climáticas adversas (lluvia y niebla).
Cuesta comprender, viendo la calidad formal de la fuente, que no existan políticas —o interés político— que lleven este tipo de proyectos a su aplicación en la realidad.

chaco-ruben-fontanadiseno-transito«Chaco Señal»: caracteres y aplicaciones en señales.

Angeles y demonios
Se podría simplificar el problema dividiendo las aguas entre ángeles (campañas de bien público) y demonios (las que promueven un manejo irresponsable), pero casos como el de automotrices que promocionan la velocidad en sus anuncios y a la vez realizan acciones de concientización (como la instalación de carteles preventivos en rutas) demuestran que ambas situaciones pueden convivir en un mismo actor. Lo cierto es que si bien ambas tipologías de campañas están en permanente lucha, las segundas ocupan un mayor espacio en los medios. En ellas suele resaltarse la velocidad y la diversión al volante, como quedó evidenciado cuando Yahoo promocionó su servicio «Mail Beta», razón por la cual fue intimado por la Agencia Nacional de Seguridad Vial. En cuanto a acciones de concientización se pueden citar tanto los concursos de diseño como iniciativas realizadas por empresas privadas.
Los profesionales de la comunicación visual tenemos la responsabilidad de mirar con atención, decodificar mensajes y concientizar. «Dime cuan potente es tu vehículo y te diré quién eres» es una idea que debe cuestionarse.

diseno-transito-publicidadesAvisos que enfatizan la velocidad asociada al poder y la diversión.

diseno-transito-publicidades-2Publicidades que promocionan el manejo responsable y la prevención.

Profeta en otras tierras
En su libro «Diseño Gráfico para la gente», Jorge Frascara detalla un proyecto de comunicación para seguridad vial, presentado en Alberta, Canadá. El modelo está dividido en:
– Identificación y definición del problema social, clave para conseguir financiamiento y apoyo de organizaciones (en este caso el Automóvil Club, la Universidad y el Dpto. de Justicia de Alberta).
– Identificación y definición del segmento social al que se dirigirán los mensajes (estudio de estadísticas, grupos focales).
– Definición de objetivos y estrategias comunicacionales.
– Definición de la estructura visual y verbal de los mensajes (iconografía, tono comunicacional, simbolismo).
– Definición de las medidas necesarias de apoyo a la acción comunicacional (sistema de otorgamiento de registros, cursos educativos).

Aquí se evidencia la importancia del trabajo interdisciplinario (psicólogos, policías, diseñadores, profesionales del marketing), y se establece una clara diferencia entre diseñar objetos, y «diseñar cambios de comportamiento». Como plantea el autor, este proyecto —aunque con adaptaciones— es factible de ser reproducido en otras culturas. Dependerá entonces de las prioridades sociales que determine atender cada gobierno.

Los casos expuestos muestran algunos de los espacios que reclaman la presencia de profesionales del diseño. Lo peor que puede pasar es que esos espacios sean ocupados por personas no idóneas o con escasa formación profesional. Algo que, lamentablemente, sucede con frecuencia.

Sebastián Vivarelli


Bibliografía
Diseño Grafico para la Gente / Jorge Frascara / Editorial: Ediciones Infinito / 1997

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Escuchar imágenes, mirar música

Sobre la relación entre las partes, el todo, y los procesos creativos en cine, música y diseño.

«En el mundo biológico, cada célula de nuestro organismo contiene la totalidad de la información genética de ese organismo». Edgar Morin: Introducción al pensamiento complejo (1)

En la serie televisiva «Mad Men» (2), el equipo creativo muestra sus ideas al director, a lo que éste responde: «Tenemos los ladrillos, pero todavía no logro ver el edificio». Frase que evidencia la fragilidad que constituyen las partes sueltas que no conforman un todo integrado. Y es que, una de las formas de diseñar un programa de identidad corporativa aún presente en nuestros días y que se sigue enseñando en la mayoría de las instituciones educativas, se basa en la repetición de la marca gráfica –casi a modo de sello- en los distintos soportes. Forma de trabajo cuya prioridad es la resolución del logo, para luego replicarlo en gráfica, vehículos, uniformes y todo aquello que necesita ser «marcado».
Esta concepción de la identidad corporativa, se volvió insuficiente ante nuevas demandas de desarrollos complejos, en los cuales ya no alcanza con posicionar al logo en un primer plano. Las necesidades actuales de diferenciación en un contexto saturado de identidades, requieren establecer una programación sólida de la comunicación, más orgánica y menos mecánica.

«La consistencia de los componentes de la identidad que integran el sistema, y que son sistemáticamente utilizados por la empresa a través del tiempo y los soportes materiales, es la base de su notoriedad, su valoración y su fijación en el imaginario colectivo». Joan Costa (3)

Lo que comunica identidad entonces —además de la marca gráfica—, puede ser un color o paleta cromática, una familia tipográfica, un estilo discursivo, un tratamiento fotográfico, un abordaje particular del espacio, o la combinación de ellos. Es decir, la suma de todas las voces. Sin dejar de avalar la autenticidad del emisor, hace tiempo que la marca gráfica dejó de ser unipersonal.
Partiendo de esta metodología, se pueden analizar procesos creativos de otras disciplinas, y trasladarlas, al menos en parte, al diseño de sistemas gráficos.

Ecualizar imágenes
El curso de identidad corporativa dictado por Javier Bernardo (4), propone un interesante paralelismo entre la composición de un disco y el diseño de un sistema de identidad visual. Tomando como modelo la ecualización de instrumentos musicales (guitarra, batería, bajo, teclados) se propone al alumno definir y estructurar relaciones entre los diversos elementos (colores, tipografías, fotografías, grillas) que integrarán el futuro sistema. Es decir, decidir la jerarquía y las relaciones visuales de cada uno en relación a: el perfil de identidad corporativa, el tono comunicacional, el mapa de públicos al que se dirige, a la función y condicionantes de cada soporte. Tarea compleja de modulación que implica pruebas, retrocesos, avances (rompiendo con la idea del avance en línea recta) hasta conformar un conjunto armónico, en el cual cada parte conserve su especificidad sin disociarse del sistema. Esto es, desarrollar un lenguaje o clima visual, de la misma manera en que un disco alcanza un estilo sonoro definido y reconocible.

Desmontando films
La propuesta planteada anteriormente encuentra similitudes con ideas desarrolladas en textos de cine. En ellos los autores destacan la importancia del análisis y relación de las partes de un sistema audiovisual; llevando a cabo una tarea cercana al oficio de la relojería o a la ingeniería inversa. Y si bien algunos de los elementos de un filme difieren de los de un sistema gráfico, algunas analogías pueden resultar productivas.

Fabían Bielinsky (5), cuenta sobre su film El aura: «Los procesos de edición y de sonido, colorización y todo lo demás, obligan a ver la película con un nivel de obsesión absurdo, de atrás para adelante, de adelante hacia atrás, cada plano, cada cuadro». Agregando: «El género no tiene sólo que ver con los elementos de los que se nutre, sino con la forma en que esos elementos se combinan entre sí. Y eso tiene que ver con ritmos, con tiempos, con armonía de estructura.»
Serguéi Eisenstein (6), en su artículo «En plano detalle»: «Existe otra forma de analizar una película. Se trata del examen en plano-detalle: a través del prisma de un análisis atento, separado en piezas, con todos los engranajes desmontados, descompuesta en elementos y estudiada del mismo modo como lo hacen los ingenieros y especialistas, con un nuevo modelo de construcción. Sin esta crítica no es posible el desarrollo, la evolución, ni la elevación constante de nuestro trabajo.»
Andréi Tarkovski (7), sobre su film El espejo: «El material cobró vida y las partes de la película entablaron relaciones funcionales mutuas y se unificaron hasta formar un sistema preciso. Para poder llegar hasta una unión orgánica y adecuada de las secuencias y partes, tan sólo era necesario dar con la idea fundamental, con el principio de la vida interior del material filmado».

Si bien de distintas nacionalidades y representando estilos diversos, los autores coinciden en destacar la importancia de mirar con atención, analizar y programar las relación entre partes, hasta alcanzar la estructura que mejor refleje (exprese) la esencia del filme.

Ampliar la mirada
Analizar y trasladar metodologías de otras disciplinas al campo del diseño, ayuda a formar un profesional más integral. Un diseñador analógico capaz de encontrar múltiples conexiones (las mismas lógicas y patrones en diferentes temas) allí donde la mirada especializada se reduce a parcialidades. Un diseñador clínico que piensa los problemas más allá de su órbita disciplinar. Alguien con un mirada sistémica, capaz de visualizar la totalidad más que elementos dispersos. Un conjunto de condiciones que en definitiva amplían la mirada de nuestra actividad permitiendo un ejercicio nutrido de mayor certidumbre, eficacia y consciencia. Una parte esencial del todo que conforma nuestra disciplina.

Sebastián Vivarelli


1. Edgar Morin – Introducción al pensamiento complejo – Gedisa – 1994
2. Mad men es una serie de televisión norteamericana del año 2007. La misma reconstruye el mundo de la publicidad en la Nueva York de los años 60.
3. Imagen corporativa en el siglo XXI – Joan Costa – Editorial La Crujía – 2006
4. Javier Bernardo (1973) diseñador especializado en el desarrollo de marcas y sistemas de identidad visual. Director de la oficina de diseño Bernardo + Celis.
5. Estudio Crítico sobre el Aura – Javier Porta Fouz – Editorial: Picnic – 2010. Fabián Bielinsky (1959 – 2006) fue un director de cine nacido en Argentina. Dirigió dos películas, Nueve reinas en el año 2000 y El aura en el 2005.
6. Serguéi Eisenstein (1898 – 1948) fue un director de cine y teatro soviético. Su innovadora técnica de montaje sirvió de inspiración para el cine posterior.
7. Esculpir en el tiempo – Andrei Tarkovski – Rialp – 2002. Andréi Tarkovski (1932 – 1986) fue un director de cine, actor y escritor ruso. Se lo reconoce como uno de los más importantes autores del cine ruso y uno de los más grandes de la historia del cine.