Texturas de los 90

Vaughan Oliver, David Carson y Emigre, o la experimentación en el diseño gráfico llevada al límite en la última década del siglo XX.

Superposición, deconstrucción, ruido visual, (des)componen el ADN del diseño de la década del noventa. Un momento en el que lo alternativo y la experimentación dominan la escena.

Música para mirar

«No me gusta trabajar con fotógrafos que siguen una tendencia. Prefiero hacerlo con aquellos que intentan encontrar algo nuevo».
Vaughan Oliver

vaughan-oliverTexturas, extraños —y exquisitos— maridajes tipográficos, superposiciones y transparencias fotográficas, son elementos que definen las portadas diseñadas por Vaughan Oliver. La obra de este diseñador gráfico británico, principalmente para el sello discográfico independiente 4AD —cuyo logo tambien diseñó—, marca a fuego el repertorio visual de los 90, abarcando a bandas tan disímiles como Cocteau Twins, The Breeders y Pixies, entre otras.
En una nota de 1992, realizada por la revista Tipográfica, definía su postura frente al diseño con frases como éstas: «el problema que genera el uso de ordenadores, es que todos los que los usan terminan trabajando de un modo similar» y «mi trabajo está en el límite entre la disciplina y la inspiración». Más que a otros diseñadores citaba al cine de David Lynch como una de sus influencias a la hora de crear, algo que se vería reflejado en las atmósferas de sus piezas.
Un amplio testimonio de su obra puede disfrutarse en el libro Visceral Pleasures, publicado en el año 2000.

El surfer que dividió las aguas

«La persona debe abrir el material y tener algunas emociones de la historia antes de empezar a leer. Pienso que si logro eso tuve éxito»
. David Carson

carsonDe izquierda a derecha y de arriba hacia abajo: portada de The end of print, revista Raygun, avisos para Armani y Ray Ban, y portada para Discursos de Obama.

Recuerdo la conferencia de David Carson en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires. Su presentación se asemejó a la de una estrella de rock. Miradas de asombro, fotografías, aplausos. Puede sonar exagerado, pero eso despertaba este diseñador norteamericano (además profesor de sociología y surfer profesional) tan admirado como cuestionado por sus diseños. Su prolífica producción tanto gráfica como audiovisual —como director de arte de la revista Raygun (fundada en 1992) y posteriormente para clientes de la talla de Microsoft, Nike, Levi’s, MTV y Sony entre otros—, establece un lenguaje visual rupturista. En sus diseños las mixturas fotográficas y la distorsión de fuentes —denominada grunge— decantan en textos ilegibles y puestas en página saturadas (una especie de caos ordenado) que ponen en crisis la concepción funcional del diseño.
Su interés por el diseño tipográfico se verá reflejado en la creación —en 1993— de la fundidora GarageFonts, cuyo fin fue, en un principio, distribuir las fuentes diseñadas para Raygun. En 1995 publica The End of Print, una especie de manifiesto, traducido a 5 idiomas, en el cual muestra su amplia producción y su postura frente al diseño.

Los emigrantes

«Queríamos crear una revista romántica sobre lugares e ideas, y cómo la vida en diferentes ciudades podía influenciar el trabajo artístico. Así es como surge el nombre Emigre»
.

emigrePortadas e interiores de la revista Emigre.

Creada en California por el diseñador de origen holandés Rudy Vander Lans y su esposa Zuzana Licko, con 69 números editados entre 1984 y 2005, Emigre representa un ícono editorial del diseño. Sus páginas abarcan ensayos y trabajos, teniendo como temas centrales el diseño gráfico experimental, la música y las tipografías digitales. Su nacimiento coincide con el de las computadoras Macintosh, dato no menor, ya que como actividad paralela a la publicación, Licko diseñará fuentes digitales utilizando la primera generación de Macs.
Esas tipografías, «hijas» de las limitaciones tecnológicas (ordenadores e impresoras disponibles en ese momento), tendrán como base los módulos cuadrados del pixel. Así lo reflejan las formas de Emperor, Universal, Oakland y Emigre, diseñadas en 1985 como fuentes bitmap a una resolución de 72 dpi.
La originalidad de las familias creadas (Lo-Res, Senator, Matrix —la primera fuente PostScript lanzada por Emigre— y Dogma, entre muchas otras) la convierte en una de las fundidoras tipográficas independientes más importantes de aquel momento. Su libro Emigre: Graphic Design into the Digital Realm, publicado en 1993, es un excelente compendio de su amplia producción tipográfica y editorial.

emigre-fontsTipografías Lo Res (1985-2001), Senator (1988) y Matrix II (1992), diseñadas por Zuzana Licko.

Contexto
La Generación X, el Grunge, la movida Madchester, Pulp Fiction, Trainspotting, Twin Peaks, son algunos de los íconos culturales que marcaron la década en base a lenguajes rupturistas, nuevas formas de narración y fusiones estilísticas. De igual manera y con una impronta personal, el diseño gráfico dejó su marca.

Sebastián Vivarelli


Bibliografía
– Vaughan Oliver, Visceral Pleasures, Booth Clibborn, 1st. Edition, septiembre de 2000.
– Alejandro Ros y Florencia Young, tpG n°18, Música para los ojos, noviembre de 1992.
– Van Nostrand Reinhold, Emigre: Graphic Design into the Digital Realm, diciembre de 1993.
– Lewis Blackwell, David Carson, End of Print: The Grafik Design of David Carson, Chronicle Books, 1995.

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Logo Stereo

La década del 80 evidenció la importancia del manejo de la imagen en el mundo del rock. Dentro del contexto latinoamericano, el grupo argentino Soda Stereo se constituyó como el máximo referente en el cuidado de la comunicación visual.

«En muchos aspectos Soda entró por los ojos. Concebimos el trabajo que hacemos también por el lado estético». Gustavo Cerati. (1)

Los inicios
Soda Stereo nace a comienzo de los años ’80, y no resulta exagerado afirmar que tanto la imagen como el concepto de producto artístico, juegan un rol fundamental ya en su génesis. Ya que sería la carrera de Publicidad la que cruzaría los destinos de Gustavo Cerati, Zeta Bosio y Alfredo Lois (estudiantes de esa carrera), a los que posteriormente se sumaría Charly Alberti. Mientras Gustavo, Zeta y Charly imaginaban el estilo musical de la banda, Lois hacía lo mismo pero enfocado en el aspecto visual de la misma. Desde el principio Soda Stereo tuvo una clara idea de lo que la identidad visual representaría en su carrera. Gustavo Cerati contaba al respecto: «De entrada quisimos hacer algo estético, con imagen propia. Junto a Alfredo pensamos en el concepto del grupo, cómo vestirnos y cómo aparecer en público».(2)
Tan importante fue el concepto audiovisual, que Soda llegó a grabar el videoclip del tema «Te hacen falta vitaminas», aún antes de editar su primer disco.

Soda_Stereo_primer_logoDe izquierda a derecha: primer logo oficial, mascota «Sodino» (utilizada durante la primera etapa de la banda) y trama que aparecía en el bombo de la batería y en una remera usada por Charly Alberti.

Soda_Stereo_primeros_postersPosters que promocionaron los primeros shows de Soda, uno de los cuales hacía referencia al «Alfonsinazo» (3) de la época.

Como corresponde a todo proceso lógico de diseño, lo primero sobre lo que se trabajó fue el nombre de la banda (lo que en el ámbito del diseño se denomina «naming»). En relación a esto, Zeta relataba: «Cada tanto aparecía una palabra interesante, la pasábamos a una hoja, luego Alfredo diseñaba un logo y lo mostraba en el siguiente ensayo».(4) En palabras de Alfredo Lois (quien hasta fines de la década sería el encargado de la comunicación visual de la banda, rol que luego sería ocupado por Alejandro Ros), luego de un largo proceso de «braimstorming» y de descartar varios nombres (Los Pelitos, Aerosol Estereotipos y Side-car entre otros) la elección recayó finalmente sobre Soda Stereo. El logo que derivaría del nombre apuntaba a establecer a Soda Stereo como una marca, cual «Coca Cola».(5) Haciendo honor al nombre, Gustavo Cerati declaraba a la revista Pelo en el año 1984: «Queremos que la soda inunde. Gasificar el país. Efervescencia para que la gente se eleve».(6) Palabras que hoy pueden sonar superficiales y hasta «naif», pero que en el contexto de aquellos días en los que Argentina finalizaba un largo período de dictadura militar, sumado además a la Guerra de Malvinas, ilustraban el rol de la música como elevador del estado de ánimo de la sociedad, que encontraba necesario divertirse y bailar.

Logos
Si bien Soda Stereo nunca llegó a tener un único logo oficial, (también esto podría adjudicarse a la actitud camaleónica de la banda, cuya imagen fue cambiando notoriamente de disco a disco) seguramente sea el presentado en la portada de «Doble Vida» el que más se utilizó en merchandasing y el que más masividad alcanzó —tatuajes y calcos mediante—.
Además de ser el primero en repetirse en dos discos («Doble vida» y «Languis», con algunas modificaciones en este último), fue la base sobre la que se diseñó el logo del club de fans oficial «Club de la Furia».
Como no podía ser de otra manera, la última gira de Soda (llamada «Me verás volver»), trajo consigo un nuevo logo, diseñado esta vez por Alejandro Ros. Según cuenta, la creación del mismo tuvo como principal inspiración al famoso «Smiley» debido a su popularidad y su claro anclaje con los años 80.(7)

Soda_Stereo_logos_1De izquierda a derecha, logos de los discos: «Nada Personal» (1985), «Signos» (1986) y «Ruido blanco» (1987).

Soda_Stereo_logos_2De izquierda a derecha, logos de los discos: «Doble vida» (1988) y «Languis» (1989) e isotipo del «Club de la furia».

Soda_Stereo_logo_DynamoUn diseño acorde al disco mas experimental de la banda: «Dynamo» (1992). También se utilizó la imagen de los tres músicos como «logo» que reemplazaba a la palabra «Soda Stereo».

Soda_Stereo_logo_MeVerasVolverDe izquierda a derecha: «Smiley» y último logo oficial de la banda utilizado durante la gira «Me verás volver» (2007).

Escenografía, looks
La puesta en escena, el maquillaje y el vestuario constituyeron también un punto clave en la identidad visual de la banda.
Ya en 1984, para la presentación de su primer LP, Soda tuvo la original idea de convocar a la prensa a un local de Pumper Nic (cadena de hamburguesas de la época) y repartir allí una caja que contenía: una hamburguesa, una cartilla de prensa y el disco, enviando así un mensaje irónico a la parte de la crítica que había catalogado su música como de «fácil consumo».(8)
En aquella ocasión, se pensó también en diseñar prendedores con el nombre de la banda -utilizando tapas de botellas de gaseosa- proyecto que finalmente se canceló por falta de presupuesto.(9)
Como otro guiño de la simbiosis resultante entre diseño y música, en las primeras presentaciones en vivo se reprodujeron sobre la cara de Zeta, las mismas líneas de color que aparecían sobre su rostro en la portada del primer disco.
Por otro lado, la gráfica que acompañaba cada presentación de Soda (pressbooks, afiches), lejos de repetir la aplicación de la portada del disco en diversos soportes, agregaba nuevas capas visuales que enriquecían la comunicación.

Soda_Stereo_pressbooksDe izquierda a derecha, detalles de pressbooks: «Signos», «Canción animal», «Dynamo» y «Sueño Stereo».

En diciembre de 1984, para la presentación oficial de su primer disco en el teatro Astros, Soda eligió como concepto principal el tema «Sobredosis de TV», razón por la cual se sumaron a la escenografía televisores prendidos y fuera de sintonía. Lo que sumado al humo agregado, generaba un poderoso efecto visual.(10) En el año 2007, para la conferencia de prensa de la gira «Me verás volver», Soda volvería a utilizar televisores como un guiño a aquellas primeras épocas.

Soda_Stereo_escenografia_1Izquierda: escenografía montada para la presentación de «Nada Personal». Derecha: escenario piramidal usado en la presentaciones del Gran Rex 91.

Sin duda, otro de los puntos altos lo constituyó la presentación del disco «Nada Personal» en el estadio Obras Sanitarias de Buenos Aires, en el año 1986, para el cual se montó una gigantesca escenografía que en palabras de Lois representaba un gran «Ministerio de la nada».
Ya mas cerca en el tiempo se pueden citar las presentaciones realizadas en 1991 en el teatro Gran Rex y la imponente escenografía de la gira «Me verás volver», diseñada por el artista inglés Martin Philips. Para las presentaciones del Gran Rex, se construyó un escenario cuya forma era la de una base triangular, sobre la cual se proyectaban imágenes digitales. Al respecto Cerati contaba: «Quisimos montar un show relacionado con el «op-art», todo el espectáculo tiene un efecto óptico peculiar».(11)

Soda_Stereo_escenografia_2Conferencia de prensa y escenografía de la gira «Me verás volver».

Paralelamente al lanzamiento de cada nuevo disco, el look de la banda se pensaba detalladamente. Tanto el vestuario, como el maquillaje y el peinado, guardaban una perfecta coherencia con los conceptos que transmitían música y letras.
Así en diversas etapas se pudo ver a la banda con looks «new wave», «dark», «psicodélico» o «sónico» de acuerdo al rumbo musical elegido.

Soda_Stereo_looks_80Un look para cada etapa, de izquierda a derecha: «Soda Stereo» (1984), «Signos» (1986), «Doble vida» (1988).

Soda_Stereo_looks_90De izquierda a derecha: «Canción animal» (1990), «Dynamo» (1992) y gira «Me verás volver» (2007).

Quizá un artículo no alcance para abarcar la amplia historia visual de una banda con la trayectoria de Soda Stereo. Pero quizá para muestra alcance un botón —un pin en este caso— para reflejar cómo el diseño, cuando es realizado con coherencia e inteligencia, puede alcanzar y sostener un alto nivel de calidad, acompañando la trayectoria de una banda de rock.

Sebastián Vivarelli

1. «Soda Stereo: La Historia» / Guillermo y Martín Cuccioletta / 1997 / Ed. Galerna / Buenos Aires.
2. «Soda Stereo: La biografía» / Marcelo Fernández Bitar / 1988 / Ed. El Juglar / Buenos Aires.
3. Se denominó «Alfonsinazo» a los actos multitudinarios llevados a cabo en Argentina durante la campaña presidencial de Raúl Alfonsín, en el año 1983.
4. «Soda Stereo: La biografía» / Marcelo Fernández Bitar / 1988 / Ed. El Juglar / Buenos Aires.
5. «Soda Stereo: La biografía» / Marcelo Fernández Bitar / 1988 / Ed. El Juglar / Buenos Aires.
6. Clarin / colección «Leyendas del rock» / 2008.
7. «Diario de gira – Soda Stereo» / Editorial Sudamericana / 2008.
8. Revista «La mano» Nro 40 / «Todo Soda» / 2007.
9. «Soda Stereo: La biografía» / Marcelo Fernández Bitar / 1988 / Ed. El Juglar / Buenos Aires.
10. «Soda Stereo: La biografía» / Marcelo Fernández Bitar / 1988 / Ed. El Juglar / Buenos Aires.
11. Revista «Pelo» Nro 396 / «Especial Soda» / 1991.